Madeira
¿Qué tantas semillas
pierde una maraca
antes de volverse totumo?
¿Cuántas muelas
la carraca
antes de matar a Abel?
¿Cuándo muere
una palabra,
cuándo la suavidad
bajo la caricia?
¿Cuánto tiempo
requiere la lava
para ser fertilidad?
¿Vale la pena hibernar,
congelar el aliento
apagar el rugido,
para cambiar de piel?
A fuerza de repetición
el doblez del papel
amenaza con romperse.
No sé cómo darte mil grullas.
(o pedir perdón
-otra vez-
así, de pronto.)

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