Muchacha.
I Abuelita, bendición. Te espero mientras me tomo el café con pan de las tres de la tarde. II Llevo semanas sin escribir. No me sale ni media imagen y la verdad, la única imagen que quisiera es la de tu chal en el pecho y el beso en la frente. III Un pedazo de torta, tal vez, y la llamada de madrugada con "el día en que tú naciste" debe ser por eso que las margaritas se marchitaron tan pronto. IV Tu mano en mi mano empieza a confundirse con el papel mantequilla. Debe ser que la guardo ahí donde los hilos y las carpetas se vuelven modelos de bordado. V No me despedí. No te velé. No hice ni una sola misa por ti. Aunque es cierto que lloré sentada en la catedral de La Plata. Tengo tanta rabia. VI El San José está cuidando la casa y yo extraño esa conversación que nunca tuvimos en la que tú eras mujer y yo también y entendías que divorciarme fue (también) reivindicar tu amor. VII Tú ya sabes que necesito ser el hilo entre tus dedos, aprender de nuevo (¿será que se me...

