Entomologías domésticas (Nah)




¡Cómo no supiste/quisiste 
parar la guerra, muchacho! 
Y sí me llenaste la casa 
de esta variedad de bichitos,
sanguijuelas minúsculas,
con exoesqueletos tan frágiles
como algunas hombrías.

Tuve que agarrarlos,
identificarlos...
deben ser remanentes de
sismos pasados, seguro. 

(Uno incluso 
quiso convencerme 
de la unicidad de Helios)

En un ataque de pánico
estuve dispuesta a fumigar la casa 
a costa de arañas y salamandras.

Pero la verdad,
no pasó ni un Pomodoro
para verlos tan ocupados
discutiendo verdades leídas por otros
en el Reader's Digest
que me dio ternura.

Es probable que esta semana 
entre escamas epiteliales 
y residuos ambientales varios, 
me encuentre aún con sus
pequeñas boinas
después de aspirar. 












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