Las motitas de algodón son para los poodles

Decidí no volver atrás. 
Nunca volver a escribir
Reader, I married him.
Ponerme alas en los pies,
Ir en contra de toda narrativa patriarcal.
 
Alzando vidas
saqué unos músculos que ni Sansón
y después de mil diluvios
decidí ser más seca que el Atacama.
 
Las motitas de algodón son para los poodles.
 
Pero heme aquí
evitando a toda costa mirar el altillo
de Thornfield Hall
Mientras te pido
(de rodillas si quieres)
que me ates las manos
y que me digas niñita,
al oído.



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